Las noches en Ten-Guno eran frias, el silencio macabro de una calle solitaria resonaba fuertemente, Karl camino a paso medido, su objetivo el hombre bajito.
Estrategicamente Karl penso en su siguiente movimiento
'Su andar no puede ser lento, mas aun al salir a esta hora, seguramente agarro un carruaje a su destino, sera mejor ubicar a sus compañeros, no pueden haber ido lejos siempre que salgan despues de el'
Asi es, Karl estaba persiguiendo al hombre bajo, su rapido actuar era el resultado de su experiencia, rapidamente descubrio que este estaba haciendo trampa con ayuda de algunos compañeros, legalmente si el casino descubria que un jugador o un grupo de ellos hacia trampa se les sancionaba para no volver nunca.
Pero si no los atrapaban en el acto evidentemente no podrian hacer nada, ahi entro Karl en su papel, se habia convertido en una especie de detective, claro que era riesgoso pues sus rasgos eran facilmente reconocibles por cualquiera que no fuera un tonto.
Se ubico en un callejon fuera del casino por la salida del mismo.
'Si mal no estoy pronto saldran y se reubicaran entre si para repartir las ganancias, ahi podre atraparlos a todos y con suerte podre obtener informacion sobre otros imbeciles que hacen los mismo'
El trabajo era desgastante pues no siempre se lograba el resultado deseado siendo el un solo individuo particular, el casino no le pagaba por perseguirlos pero siempre era una comision extra que el se buscaba.
Saco una moneda de su bolsillo y empezo a voltearla paulatinamente.
Pronto los posibles complices salieron del casino, cada uno con una ruta distinta, detuvo su mano y vio la moneda, Cruz, indicaba seguir al mas lejano.
'Veamos que nos da este'
En el distrito comercial donde se ubicaban solo habia dos opciones para llegar a un destino, alquilar un carruaje que a menudo estaban a precios que solo un derrochador o alguien de clase socio-economica media-alta podria adquirir, o ir a pie por los callejones aledaños arriesgandose a un posible encuentro no afortunado.
Los complices siendo que no ganaron nada irian por la segunda probablemente
Asi podria encontrar el nido y desarmalo por completo, estaba siguiendoles las huellas desde hace algunas semanas y pronto encontraria al lider de esta iniciativa
'Pepe tendra que hacer de lamebotas pronto me parece, estos gangsteres no toleraran una falta bajo sus narices'
Con esto en mente, rastreo al mas lejano optando por seguirlo lo mas lentamente posible sin perderse.
La jurisdiccion de esta parte del distrito comercial pertenecia silenciosamente a la mafia Zeno Vero, no era cortes hacer tales jugadas en contra de un grupo asi.
Aunque claro la cortesia era tediosa para los perros.
Camino con prisa hacia fuera del distrito, asomandose hacia el barrio Napoles, una zona algo muerta de la ciudad en general, dentro de un antiguo granero se reunieron varios individuos cubiertos por la noche.
Uno dio un paso adelante, pronunciandose.
"Y bien, cuanto hicimos, reunamos todo, pronto acabaremos nuestro recorrido por esta zona y tendremos que irnos un tiempo, hace un tiempo siento que nos siguen" otro respondio con soberbia.
"Me gusto esta zona, no hubo mucha vigilancia y al parecer la fama de la mafia local es solo para aparentar"
"Siempre es malo apostar por nosotros mismos, recuerda eso, por cierto Kevin llegas un poco tarde" dijo viendo la entrada del ultimo de sus complices.
Kevin termino de ajustar la puerta de su escondite y saludo a los demas
"No te preocupes, di algunas vueltas por el bar y consegui algunas botellas para todos, ¿estamos cerca de nuestra meta no?" mientras lo decia saco unas cuantas copas y botellas de whisky para todos de una bolsa, un hombre bajo se acerco con gusto.
"Jeje, que considerado" Saco su copa y se sirvio rapidamente "Con este trago, quiero brindar por mis queridos camaradas, pronto podremos poner en marcha los preparativos para aplastar a esos malditos capitalistas"
El ceño de cada uno se fruncio un poco, todos fueron en algun modo afectados por la explotacion excesiva de alguna fabrica horrorosa donde mas que trabajar para si mismos parecian maquinas automatas.
Hermanos, amigos e incluso compañeros cercanos fueron algunos de los afectados por el incidente que mato a varios trabajadores bajo el conglomerado Ferrero, lider en ventas de dulces, manjares y postres al por mayor.
Usualmente en la linea de produccion se probaba un poco del producto adrede para comprobar si su estado era al menos usable, de estar visiblemente podrido o a punto de podrian o botarlo directamente o regalarlo a sus trabajadores, esto no era lo mejor pero se ahorraban el gasto de tener que vaciar todo y limpiar cuando pueden usar a sus propios trabajadores.
Las condiciones del empleado y empleador eran extremamente disparejas casi como un noble y un plebeyo, un esclavo casi en toda regla que se sostenia por si solo y los gastos de su mantenimiento los cubrian ellos mismos.
"Compadres, la muerte de nuestros seres queridos no quedara impune por ningun motivo, brindemos por nosotros y nuestra causa noble, !DERROCAR AL FUERTE; DEFENDER AL OPRIMIDO!, SALUD" movieron sus copas al unisono, eran hombres y por tanto individuos, por tanto, eran debiles y entre los debiles solo la union era la fuerza.
Charlaron sobre sus progresos con respecto a sus objetivos, el hombre bajo y dos compinches se encargaban de reunir dinero haciendo trampa regularmente en casinos, se rotaban cada tanto pero se encariñaron por asi decirlo con el que estaban actualmente, el hombre bajo le comento a Kevin.
"Ese viejo tuerto ha sido nuestra Luna de miel, tu que dices, podriamos ir de vez en cuando para hacernos la noche, unete a mi" Kevin observo a Lucas Rossi, tez bronceada, un sombrero de copa y mucha energia en un pequeño cuerpo, sopeso sus opciones.
"Ese viejo da un poco de escalofrios cuando sonrie repartiendo las cartas, pero solo eso, porque no, claro que lo hare" acepto sin mucha deliberacion, su parte habia ido suave como la mantequilla.
Mateo Esposito, su otro compañero de cartas asintio tambien, era sencillo.
Pronto estuvieron acomodados un tiempo, en eso, por fuera del granero con el oido afin, escuchaba con cuidado Karl, aproximadamente desde que gritaban sus demandas al aire, el era un pescador experimentado y su presa habia picado su caña con fuerza.
