"Buena elección . . . "-dijo el Cuarto Raikage al ver a la joven Hyuga dando un paso adelante.
El hombre miró fijamente a los compañeros de la joven Hyuga,quienes parecían estar a punto de detenerla, pero un mirada suya los detuvo.
Por supuesto, las cosas no fueron tan simples.
Aunque su cuerpo no se movió, el chakra dentro de su cuerpo explotó y junto con su intención asesina generaron un impulso que hizo palidecer al equipo 8.
Parecido a un Genjutsu, el equipo 8 pareció haber quedado atrapado en un mar de sangre.
Pero en verdad no era un Genjutsu. Kurenai lo podía asegurar.
Pero las intenciones asesinas eran tan poderosas, que sus mentes les hizo pensar que estaban a punto de morir.
Kurenai,Shino , Kiba y Akamaru apretaron los dientes cuando sintieron que estaban frente a un depredador listo para devorarlos.
Sus cuerpos se sentían pesados, como si el mar de sangre a su alrededor fuera real y amenazaba con apretar sus cuerpos hasta aplastarlos.
Estaban seguros de que el enemigo los mataría si se movían o hacían algo para detener a Hinata.
'¿En verdad iban a dejar que se llevaran a Hinata así nada más?'
El equipo 8 se sentía fatal.
Su compañera iba a ser secuestrada y se dirigía hacia un futuro trágico,y ellos no podían hacer nada para impedirlo.
Incluso si morían preferían no abandonar a Hinata, pero no importaba cuanto quisieran moverse, sus cuerpos no les obedecían.
Solo podían ver la espalda de Hinata mientras ésta comenzaba a avanzar de nuevo.
Anteriormente, Hinata también había captado un poco de las intenciones asesinas del enemigo y su cuerpo tembló un poco mientras se detenía.
Pero a pesar de tener miedo, la joven también fortaleció su decisión de sacrificarse para salvar a sus amigos.
La joven rápidamente empezó a moverse de nuevo y cuando llegó al final del techo del edificio en donde estaba parada, suspiró y saltó.
Con un solo salto, la joven llegó al edificio en donde estaba parado el enemigo.
Hinata lo vio de reojo.
Además de su piel oscura y cabello rubio, la característica que llamaba la atención del enemigo eran las 2 grandes muñequeras doradas en sus brazos.
Mientras Hinata lo miraba, A también miraba a la joven y sonrió al confirmar que no parecía haber algún disfraz en la frente de la joven.
El sello del pájaro enjaulado había desaparecido.
"Has hecho una buena elección"
"Te doy mi palabra de que cumpliré lo que te prometi, tus amigos estarán bien"
"Te prometo que tú y tus amigos tendrán una vida agradable en mi aldea"
Las palabras de A sonaron como un trueno en los oídos de Hinata.
"tu . . . tu . . . prometiste que dejarías ir a mis compañeros . . . " - Hinata reclamó en voz baja mientras tartamudeaba, pero solo recibió una sonrisa del enemigo.
"Prometí que tus compañeros conservaran sus vidas"
"Y lo harán en mi aldea"
"Mientras colabores, tus compañeros tendrán una vida digna"
La voz de A, aunque ya no estaba amplificada por chakra, llegó a los oídos de todos en el lugar, ganando la burla de los demás ninjas de la aldea de la nube al mismo tiempo que la mirada desesperanzada del equipo 8.
Si ellos eran tomados prisioneros, ¿Como escaparían y salvarán a Hinata?
Todavía tendrían esperanzas si podían volver a la aldea para conseguir refuerzos para salvar a su compañera, pero si eran tomados cautivos, sus posibilidades serían nulas porque el enemigo se aseguraría de sellar sus reservas de chakra.
Incluso si el enemigo cumplía su palabra y los dejaban con vida, les podían romper las extremidades para que no escaparan o causarán problemas.
¿Qué clase de vida vivirían?
Hinata también estaba pálida.
La joven le lanzó una mirada de traición al enemigo, quién se burló y negó con la cabeza.
"Te doy mi palabra de que tú y tus compañeros estarán bien" dijo el hombre mientras sus manos iban hacia su cintura, pensando que el peso de las muñequeras habían quedado demasiado livianas y que debería aumentar su peso cuando regrese a su aldea de la nube.
"Mientras no causen problemas, tu y tus compañeros tendrán una vida digna"
"Ahora dime . . ."
"¿Cómo te deshiciste del sello del pájaro enjaulado?"
'Así que ese es su objetivo . . .'
Mientras Hinata de repente se encontró en un dilema, Kurenai, su maestra, escuchó todo desde la distancia y supo lo que atrajo a la aldea de la nube aquí.
Si bien la aldea de la nube deseaba el Byakugan, se había preguntado por qué el propio cuarto Raikage apareció en persona.
Los enemigos todavía no se habían identificado, pero la presencia del hombre ya dejaba en claro su identidad y se arriesgaban a un problema internacional, por no hablar del peligro de aparecer tan adentro del territorio del enemigo.
Pero si todo era por el secreto de la solución del sello del pájaro enjaulado todo tenía sentido.
¿Por qué conformarse con una sola Hyuga cuando podían secuestrar a más miembros del mismo clan?
Con el secreto de la solución del sello del pájaro enjaulado, la aldea de la nube podrá secuestrar a más miembros de la rama secundaria del clan Hyuga sin preocuparse porque sean asesinados por el sellos en sus frentes.
Así como Kurenai llegaba a esa conclusión, Hinata también lo era y se encontró en un dilema.
Aunque quería salvar a sus compañeros, ¿Podía hacerlo a costa de los demás?
No sólo estaría poniendo en peligro a sus compañeros de clan, sino también a aquel joven dueño de aquella tienda.
Aunque aquel joven parecía ser fuerte, ¿Podrá defenderse contra estos enemigos?
Aunque la joven todavía no sabía quiénes eran, con su Byakugan podía ver la descomunal cantidad de chakra que tenía aquel hombre frente a ella, por lo que sabía que no eran un grupo sencillo.
El enemigo debe pertenecer a otra gran aldea y aquel joven no podrá escapar de ellos.
" . . . yo . . . yo no puedo decírtelo . . ." dijo la joven en voz baja.
Sabía el peligro al que se enfrentarian muchas personas si hablaba, por lo que no quería contar la verdad.
Pero lo que Hinata quería no importaba aquí
"Creo que no entiendes tú posición" dijo A mientras negaba con la cabeza.
La joven estaba a metros de él y ahora no podía escapar.
"Prometí que tus compañeros mantendrán sus vidas . . ." Dijo A y se quedó en silencio durante un segundo antes de que su rostro se pusiera serio.
"Pero perder un brazo o una pierna no les impedirá seguir con sus vidas normales…"
La clara amenaza quedó en el aire y Hinata se angustió al no encontrar la salida para éste dilema.
Por un lado estaban sus compañeros de equipo y por el otro lado estaban sus compañeros de clan y aquel joven que le devolvió la libertad.
Una libertad que sabía que no podría disfrutar durante mucho tiempo, pero era más de lo que alguna vez podía esperar.
La joven no sabía cómo devolver ese favor, ¿Y ahora tenía que devolver ese favor con traición?
La joven Hyuga pensó por un momento que sería mejor morir, pero sus compañeros de equipo seguían dependiendo de ella y no se atrevía a dejarlos así nada más.
En verdad no sabía qué hacer.
"Apúrate,no tengo tanto tiempo" dijo A cansado de esperar.
"Si no me dices cómo te liberaste del sello del pájaro enjaulado. . ." - pero las palabras de A se detuvieron cuando volteó la mirada y se quedó mirando en la distancia.
Y el Cuarto Raikage no fue el único en ver en esa dirección, Hinata fue la misma, quién miró en esa dirección con la mirada atónita.
La joven tenía el Byakugan activado y pudo ver la figura que apareció en su campo de visión.
La joven estaba sorprendida no sólo porque la figura apareció de la nada dentro de su rango de percepción, sino también porque reconoció a la figura.
El repentino movimiento del Cuarto Raikage y Hinata llamó la atención de los demás.
El equipo 8 siguió la mirada de ambos y voltearon a mirar hacia detrás de ellos, junto con los ninjas en los alrededores.
Todos miraron a la parte trasera del campo de batalla y ahí vieron a una persona.
Ésta persona estaba parada en lo alto del edificio más alto de la zona, con su figura iluminada por la luz de la luna.
Los ninjas de la nube estaban confundidos por la identidad de ésta persona que apareció de la nada.
Pero el equipo 8 lo reconoció de inmediato.
"¡Eres tú!" Gritó Kiba mientras señalaba a Kozue.
"¡Guau!"-Ladro Akamaru
Shino ocultó su sorpresa en su rostro habitualmente serio, pero Kurenai rápidamente reaccionó.
"¡Corre y dile a la aldea de la hoja que la aldea de la nube nos atacó!"
Aunque Kurenai no sabía porqué el joven apareció en éste momento, la mujer no tuvo tiempo para pensar en nada más que pedirle que corriera y esparciera la información.
Además, sus gritos también tenían la intención de divulgar la identidad del enemigo para que todos las personas cercanas lo escucharan.
