Extimum: "Enferme-…". Estaba a punto de continuar con su revisión cuando se detuvo abruptamente.
Una de las opciones había salido positiva…
Se sintió sorprendido y tuvo que revisar los datos mostrados varias veces, incluso comprobando el proceso de análisis antes de estar completamente seguro.
Hablando honestamente, Extimum no esperaba que algo realmente fuera a salir positivo. Su motivo para realizar el examen era principalmente porque era cuidadoso y quería estar completamente seguro antes de descartarlo, por lo que el desarrollo de los acontecimientos fue bastante inesperado para él.
'Pociones: Positivo'.
Mirando el claro resultado, no pudo evitar permanecer unos segundos en silencio.
¿Había sido él descuidado?
Habría sido algo más fácil de aceptar si, en su lugar, hubiera encontrado cualquier otra cosa. Podría haber sido una maldición; después de todo, alguien realmente capaz podría habérsela lanzado con tal perfección que él no se hubiera dado cuenta. O quizá podría haber sido afectado por algún objeto que tomó al ser demasiado curioso, pero… ¿una poción?
Había que considerar que, en una sociedad donde las pociones eran comunes y la mayoría de los linajes mágicos no eran ajenos a los tiempos bélicos, las contramedidas y precauciones contra tales cosas se habían integrado en la cotidianidad de muchas familias mágicas, siendo especialmente así en aquellas con un gran legado.
Por supuesto, los tiempos actuales eran de relativa paz y, con el pasar de las generaciones, muchas costumbres se habían ido dejando cada vez más de lado, por lo que, por no hablar de los niños, incluso los magos consumados ya no eran demasiado cautelosos contra tales métodos, a menos que su línea de trabajo o su estilo de vida estuvieran alineados con esas necesidades.
Sin embargo, como mínimo, cierto conocimiento y algunas medidas seguían presentes, implícita o explícitamente, en algunas familias, como ocurría con los amuletos o anillos de señorío que portaban los jefes de las familias nobles, las figuras importantes o sus descendientes directos.
Con eso dicho, no se podía decir lo mismo de Extimum.
Incluso si las otras familias se hubieran relajado, la familia Izorim definitivamente no permitiría tal mediocridad en cuanto a las etiquetas y costumbres propias de una familia mágica noble. E incluso ignorando la tradición, él mismo no se permitiría ser descuidado con su propia seguridad.
Extimum siempre trataba de ser cuidadoso. Incluso cuando realizaba todo tipo de experimentos inciertos y peligrosos, siempre contaba con la seguridad de poder proteger su propia vida y disponer de algunas vías de escape.
Desde luego, no era posible ser completamente cuidadoso ni estar preparado para todo, pero no creía que encontraría una falla precisamente en uno de los aspectos en los que más confiaba.
Así que la sorpresa y el golpe a su orgullo no fueron pequeños.
'Je...'
Pensando en ello, no pudo evitar soltar una risa autocrítica.
'Supongo que he sido un poco arrogante y mi mentalidad era demasiado estrecha. ¿Y qué importa si he sido cuidadoso? Al final, ¿no soy solo un niño en los caminos del mundo? Ser engañado o superado no significa nada. Después de todo, he podido descubrirlo y, aunque por el momento desconozco los efectos de la poción, no debería ser imposible solucionarlo'.
Después de lamentarse un poco en silencio, Extimum suspiró y se animó a sí mismo.
Extimum: "Hahh... Relajémonos un poco. Por ahora, descubramos qué es exactamente lo que me estaba afectando tan silenciosamente".
Dejando escapar un suspiro y tomando una respiración profunda, el estado de ánimo de Extimum volvió a su habitual serenidad y calma.
La parte positiva era que la poción aún permanecía en su cuerpo, por lo que el proceso para investigarla se reducía considerablemente en dificultad.
Por lo regular, las pociones tenían dos formas de actuar una vez ingeridas. Algunas afectaban directamente al organismo y luego se disipaban como cualquier otra sustancia común. Otras, por el contrario, permanecían circulando sigilosamente por el cuerpo, manteniendo sus efectos mientras continuaran presentes o hasta que sus propiedades se consumieran.
En algunas ocasiones, no era una exageración llamar a las pociones magia líquida más que una simple combinación de sustancias con efectos convenientes.
Ahora que sabía que había una poción corriendo por sus venas, descubrir cuál era exactamente no resultaría demasiado difícil.
La identificación de pociones activas en el cuerpo también estaba entre las cosas que había aprendido con Pomfrey. Además, no era ajeno al estudio de las pociones, así que, a menos que fuera alguna especialmente rara o única, lo más probable era que pudiera identificarla.
Así que, unos veinte minutos después, obtuvo el nombre de la poción.
Extimum: "Bueno… esperaba algo más específico; sin embargo, al menos ya sé lo que es y podré eliminarla de mi cuerpo en poco tiempo".
Después de extraer parte de la sustancia, analizar su naturaleza y realizar algunas pruebas, la identidad de la misteriosa poción se fue aclarando poco a poco mientras descartaba posibilidades, hasta que finalmente dio con la correcta.
Aun así, el resultado terminó siendo un tanto inesperado, por lo que no pudo evitar sentir una mezcla de alivio y decepción.
Por un lado, estaba realmente aliviado de haber descubierto la poción exacta y saber que no representaba un problema eliminarla de su cuerpo. Pero, por otro, había albergado una pequeña esperanza de que aquella fuera la fuente de los problemas que lo aquejaban, cosa que terminó por no ser. Además, no podía evitar sentir que aquella amenaza oculta era, en realidad… ¿demasiado débil?
No es que hubiera preferido que fuera algo más aterrador, pero una poción de compulsión era simplemente demasiado simple.
'Bueno… supongo que no podría ser tan fácil. Por otro lado, hubiera preferido que fuera otro tipo de poción. Una poción de compulsión simplemente no me dice nada acerca de cuál era su objetivo. Bueno, por ahora solo queda eliminarla de mi cuerpo. Con algo de tiempo, quizá pueda obtener alguna pista'.
Luego de ello, procedió a eliminar la poción que hasta ese momento había circulado silenciosamente por su cuerpo. El proceso para esa poción en específico no fue demasiado complicado y pudo eliminar todo rastro de ella en menos de cinco minutos.
Existían muchos métodos para eliminar los efectos de una poción o incluso la propia poción del cuerpo de una persona, pero dependían principalmente del tipo de poción y de sus circunstancias.
Por suerte, la poción de compulsión no era una poción especialmente complicada o peligrosa. Al menos, no para los magos.
Para ese tipo de poción, tomar un antídoto, una poción limpiadora de sangre o incluso algunos hechizos o rituales sencillos podían bastar para eliminarla, siempre que se contara con el conocimiento y el control necesarios.
Por supuesto, Extimum no planeaba utilizar métodos demasiado complicados. La poción limpiadora de sangre sería suficiente.
No era una poción difícil de preparar y ya la mantenía entre sus existencias para situaciones como esa, aunque, hablando honestamente, nunca esperó tener que utilizarla en sí mismo. Al menos no tan pronto.
La poción limpiadora de sangre era capaz de eliminar cualquier sustancia extraña presente en el organismo. Sin embargo, no distinguía entre sustancias beneficiosas y perjudiciales, por lo que cualquier agente ajeno al cuerpo sería eliminado.
Era una poción bastante común y casi siempre se mantenía en las existencias de la enfermería, ya que, dejando a un lado sus usos clínicos, también era un excelente remedio para eliminar la borrachera, entre otras sustancias.
Por supuesto, aunque era bastante útil, también tenía sus limitaciones. Si la sustancia intrusa se encontraba demasiado integrada en el organismo o sus efectos actuaban de forma inmediata, la poción limpiadora de sangre no podría eliminarla ni deshacer sus efectos. Por ello, solo resultaba realmente eficaz contra pociones recientemente ingeridas o que permanecieran circulando por el cuerpo sin reaccionar violentamente.
Extimum: 'Sabe a… nada. Mmm, bien, eso es bueno'.
Después de beber la poción, Extimum comprobó que, en efecto, carecía completamente de sabor. Sus efectos fueron casi inmediatos y, aparte de un ligero calor que desapareció tan rápido como había aparecido, no sintió ninguna otra sensación en su cuerpo.
Extimum: 'Pues... no me siento diferente, pero es difícil saberlo. Sería más sencillo si al menos hubiera sospechado de algo. En este momento, el efecto de la compulsión podría ser literalmente cualquier cosa'.
La pocion de compulsión al igual que el hechizo, imponía una cierta idea o pensamiento referente a algo en específico en la mente del consumidor, podía ir desde algo tan simple como hacer que la víctima piense que su color favorito es otro a remodelar el pensamiento de alguien.
La poción de compulsión, al igual que el hechizo del mismo nombre, imponía una determinada idea o pensamiento relacionado con algo específico en la mente del consumidor. Podía ir desde algo tan simple como hacer que la víctima creyera que su color favorito era otro, hasta remodelar parcialmente la forma en que interpretaba un determinado concepto.
Lo más peligroso era que aquella "sugerencia" sería percibida como propia.
Dicho esto, no era una magia omnipotente. Sería muy difícil que una compulsión obligara a alguien a aceptar una idea completamente opuesta a sus principios.
Además, la idea impuesta debía ser relativamente simple, no demasiado detallada. Si la compulsión resultaba excesivamente radical, podía generar un conflicto interno que hiciera que la víctima sospechara de ella o incluso la rechazara de forma inconsciente.
Sin embargo, el verdadero peligro de esta magia radicaba en su capacidad para moldear ideas de manera silenciosa en la mente de las personas y, si se le concedía el tiempo suficiente, convertir esas ideas en parte natural de su forma de pensar.
De manera que, si alguien era víctima de una compulsión que le hacía creer que odiaba a una persona en específico, y todavía no la conocía, cuando finalmente la encontrara años después podría llegar a odiarla de verdad desde el primer momento, simplemente porque aquella idea habría terminado por arraigarse completamente sin encontrar resistencia durante todo ese tiempo.
Con la situación actual de Extimum, tendría que considerar una cantidad prácticamente infinita de posibilidades hasta encontrar algún cambio en su forma de pensar respecto a algo, por lo que era mucho más probable que simplemente lo descubriera por casualidad con el paso del tiempo.
** Uaaaah...bostezo **
Bloom: "Es muy temprano todavía. ¿Qué haces ya con la mirada perdida?".
Al escuchar a Bloom, Extimum abandonó sus pensamientos y dirigió la mirada hacia su cama, más concretamente hacia la almohada, donde Bloom permanecía acostada perezosamente mientras se libraba poco a poco del sueño.
Extimum: "Buenos días, Bloom. Acabo de terminar de realizar el examen de sangre y los resultados fueron... bueno, un tanto fuera de mis expectativas".
Bloom: "¿Y cuál fue el resultado?".
Rodando de un lado a otro sobre la almohada, Bloom preguntó despreocupadamente, todavía con el sueño impregnando su mente.
Extimum: "...Hubo un resultado positivo, pero ya lo eliminé".
Bloom: "Oh, un resultado positivo, era de esperar..."
"¡Espera! ¿Dijiste positivo?".
Procesar aquellas palabras sacó a Bloom de su somnolencia de inmediato. Se incorporó de golpe, sentándose con la espalda completamente recta sobre la almohada mientras miraba a Extimum con los ojos bien abiertos por la sorpresa.
Extimum: "Sí. Descubrí una poción, pero la eliminé hace unos momentos, así que ya no representa una amenaza".
Respondió con su calma habitual, recalcando que el problema ya estaba resuelto para evitar que Bloom se alarmara más de la cuenta.
Bloom: "¿Había rastros de una poción? Pero... ¿cómo? No, más bien... ¿cuándo? Siempre he visto lo cuidadoso que eres".
Extimum: "Bueno, no es que no existan otras formas de que alguien absorba una poción en su cuerpo, pero, de cualquier forma, no tengo ni idea".
Bloom: "¿Y qué poción era?".
Extimum: "Una poción de compulsión".
Bloom: "¿Y cuál era la compulsión?".
Extimum: "No lo sé".
Bloom: "Entonces... ¿no descubriste nada?".
Extimum: "...No tienes que decirlo de esa forma, ¿verdad?".
Bloom: "Jejeje, lo siento, fue desconsiderado de mi parte".
Extimum no pudo evitar poner los ojos en blanco. No era como si él estuviera mucho más satisfecho que ella con una investigación tan poco gratificante.
Bloom: "Bueno, no es necesario que estemos tan deprimidos, ¿verdad? Hablando de eso, ¿ya terminaste todos tus experimentos?".
Extimum: "Sí... No, de hecho, aún quiero revisar mi sangre con el magi-scopeo. Entre tantas pruebas no tuve tiempo de observar si había algo allí también y, siendo sinceros, ahora tengo un poco de curiosidad. Ya que estamos descubriendo cosas inesperadas, este parece un buen momento para revisarla. Una segunda sorpresa probablemente ya no pueda impresionarme demasiado".
(Miren como levanta banderas :v)
Mientras hablaba, se levantó de su asiento y despejó un espacio sobre el escritorio para colocar el magi-scopeo. Luego sacó el contenedor donde había almacenado la muestra restante de su sangre.
Era un pequeño frasco de vidrio sellado con un corcho. A pesar de su apariencia delicada, estaba mágicamente reforzado para evitar que se rompiera por algo tan simple como una caída.
El frasco cabía perfectamente en el puño de Extimum y su contenido apenas ocupaba menos de una décima parte de su capacidad.
La sangre en su interior ofrecía una escena bastante peculiar, capaz de despistar a más de uno sobre la verdadera naturaleza de su contenido si no la observaba con detenimiento o no estaba familiarizado con la sangre mágica.
Bloom: "Yo también quiero ver. Por cierto, ¿no crees que tu sangre es muy extraña?".
Extimum: "¿Acaso tu sangre no brillaba como si un arcoíris hubiera vomitado sobre ella?".
Bloom: "Ah... tienes razón, jeje".
Las palabras de Extimum hicieron que Bloom respondiera torpemente antes de girar la cabeza hacia otro lado.
'Maldición, aún debo seguir un poco dormida'.
Bloom no pudo evitar restregarse la cara con las manos al darse cuenta de la tontería que acababa de decir.
Aunque apenas era perceptible en las hadas comunes, la sangre de las hadas estaba rodeada por una fina capa, casi invisible, de diminutas partículas brillantes de distintos colores. Así que, aunque seguía siendo roja, sin duda resultaba bastante especial comparada con la de otras criaturas.
Extimum: "Bien, ya está encendido. Usa el otro visor si quieres observar también".
Bajo el lente del magi-scopeo, la imagen de la sangre de Extimum se amplió.
Un vasto mar rojo apareció ante ellos. Sin embargo, a diferencia de cualquier muestra normal, parecía dividido en dos mitades perfectamente delimitadas.
En una de ellas se encontraban dos estrechas líneas entrelazadas de color dorado y morado.
Los colores contrastaban entre sí y las sensaciones que transmitían al contemplarlos eran aún más opuestas.
Mientras el dorado evocaba una impresión piadosa, el morado transmitía una sensación ilusoria y aterradora. Sin embargo, bajo esa aparente oposición, ambos parecían fundirse el uno con el otro sin perder su propia esencia. Era una representación clara de que, pese a sus diferencias, ambos formaban una sola entidad.
Dentro del inmenso mar rojo, las partículas sanguíneas pertenecientes al linaje dorado-morado eran realmente escasas y apenas ocupaban una pequeña parte de la mitad que habían reclamado para sí.
Sin embargo, todos los glóbulos rojos de ese lado compartían una o varias características con aquel pequeño núcleo dorado-morado, como si aún estuvieran atravesando un proceso de evolución.
Exteriormente, ambas mitades permanecían separadas por una delgada luz plateada que parpadeaba constantemente, dividiendo a los dos colosos predominantes del paisaje.
La otra mitad del mar rojo no era menos interesante.
Aunque el fenómeno resultaba más sutil debido a la representación del magi-scopeo, una observación cuidadosa revelaba una auténtica batalla librándose entre dos bandos sanguíneos.
Uno de ellos destacaba inmediatamente por el tono mucho más profundo de sus partículas, además de un comportamiento claramente diferente al resto.
Transmitían una naturaleza salvaje e indómita que en ocasiones se mostraba arrogante y desafiante, mientras que en otras adoptaba una actitud cautelosa y escurridiza.
Aquel grupo apenas representaba una pequeña parte de esa mitad del mar rojo y sus integrantes permanecían dispersos entre las células normales.
Al mismo tiempo, intentaban convertir constantemente a las partículas cercanas en otras iguales a ellas e incluso, de vez en cuando, atacaban salvajemente la barrera plateada que dividía el mar rojo, intentando atravesarla hacia la otra mitad.
Con eso dicho, el otro bando no era inferior en absoluto; de hecho, conservaba la ventaja.
Estaba compuesto por las partículas sanguíneas normales que habitaban ese espacio. Aunque estas no emitían ninguna sensación especial, su ímpetu y fortaleza no eran menores que los del otro bando cuando se comparaban de forma individual.
Después de observar durante un tiempo, se hizo evidente que la incapacidad del bando original para imponerse, incluso contando con una clara ventaja numérica, se debía principalmente a dos factores.
El primero era la naturaleza salvaje del grupo contrario, que hacía muy difícil derrotarlo. A eso se sumaba su comportamiento escurridizo, pues cuando estaban a punto de perecer huían para preservar su existencia.
El segundo era que, incluso cuando una de aquellas partículas era eliminada, otra nueva aparecía desde algún lugar desconocido, haciendo que la batalla resultara infructuosa y que el mejor desenlace posible fuera un estancamiento indefinido.
Lo más curioso de toda aquella imagen era que, desde el excéntrico grupo dorado-morado de un lado hasta las partículas que combatían incesantemente en el otro, todos representaban, en última instancia, una misma cosa.
El linaje de zorro celestial formaba parte de Extimum y, pese a su naturaleza completamente distinta, no parecía tener ningún conflicto con el linaje Izorim. Ambos coexistían como las dos caras de una misma moneda dentro de un solo cuerpo. Eran diferentes, pero juntos conformaban la integridad de Extimum.
Sin embargo, el tercer grupo sanguíneo era el más problemático.
No parecía ser más débil que el linaje Izorim, pero tampoco daba la impresión de querer coexistir como una unidad dentro del mismo espacio. Por otro lado, a pesar de su comportamiento y del misterio que rodeaba su aparición, no era algo externo: ya formaba parte de Extimum.
Ese último detalle era el más inquietante y revelador hasta el momento, pues significaba que la complejidad del problema acababa de aumentar.
Fuera algo externo en su origen o no, eso ya no cambiaba el hecho de que, en ese momento, aquella anomalía se había convertido en parte de él. Si no se abordaba correctamente, intentar eliminarla podría resultar incluso contraproducente.
Después de observar la muestra unos minutos más, Extimum apartó la vista y apagó el magi-scopeo.
Extimum: "Interesante...".
Bloom: "Oye, yo aún lo estaba viendo".
Extimum: "Oh. Entonces, ¿sacaste alguna conclusión?".
Bloom: "Bueno... no, pero ¿no vas a hacer más pruebas o algo? De otra forma, ¿por qué la observaste durante tanto tiempo? Además, no importa cómo lo veas, lo que aparece ahí no tiene absolutamente nada de normal".
Bloom expresó sus pensamientos mientras desviaba sutilmente el rumbo de la conversación.
Lo cierto era que, aunque podía aportar buenas ideas gracias a sus conocimientos, entendía muy poco de los datos y experimentos que realizaba Extimum.
No podía decirse que Bloom fuera tonta, pero la investigación mágica estaba muy lejos de ser su especialidad.
Su verdadero talento se encontraba en la destrucción y el combate.
Porque, dejando a un lado su pequeña y hermosa apariencia, con la recuperación de su cuerpo y el paso de los días, su magia había regresado y aumentado de forma exponencial, hasta el punto de que a Extimum ya le resultaba difícil afirmar que pudiera derrotarla.
El poder mágico de Bloom ya no era inferior al de ningún profesor de Hogwarts.
Y eso solo hablando de magia convencional.
Cuando utilizaba la magia del fuego, su poder podía alcanzar niveles muy superiores en términos de fuerza bruta.
Extimum sospechaba que aún no había recuperado por completo el pico de su poder mágico. Sin embargo, debido al larguísimo período que pasó congelada, todavía necesitaría bastante tiempo para que su cuerpo terminara de normalizarse y pudiera alcanzar nuevas cotas de poder.
Por ahora, se encontraba en una etapa en la que apenas podía mejorar. Lo único que le quedaba era esperar a que su recuperación continuara de forma natural.
Extimum: "Bueno, no diría que no fue sorprendente, pero aún no supera a la sorpresa anterior. Ya sospechaba que algo como esto podría verse. Sería difícil que algo me afectara tan profundamente y no dejara rastro en alguna parte, pero debo admitir que observar directamente el fenómeno es realmente otra cosa".
La visión de aquel desarrollo en su sangre era verdaderamente digna de la palabra "mágico", pero no llegó a exagerar su reacción ni alteró el estado mental de Extimum.
Lo sucedido anteriormente y aquellas pequeñas ideas que intentaban abrirse paso en su mente ya le habían dado una idea de que algo lo estaba afectando profundamente, por lo que el estado de su sangre no era más que una confirmación.
Quizá lo único que le produjo cierta aprensión fue descubrir que, fuera lo que fuese aquello que lo estaba afectando, ya se había convertido en una parte de él.
Sin embargo, aquello solo complicaba un poco más las cosas. Todavía no había llegado al punto de convertirse en una situación desesperada.
Los planes que había preparado para afrontar este problema y el tiempo del que disponía seguían siendo los mismos.
Extimum tenía la suficiente confianza en sí mismo para creer que sería capaz de superar aquella tribulación y, si llegaba a equivocarse, su determinación era lo bastante firme como para asumir el precio de ese error.
Extimum: "Pero está bien, dejando a un lado toda esta travesía, mi comprensión de la sangre mágica ha mejorado bastante con todos estos experimentos. Quizá pueda hacer algunos progresos con la maldición de sangre del linaje Greengrass, aunque no creo dedicarle tiempo por ahora".
Bloom: "¿No te estás tomando esto demasiado a la ligera?".
Bloom frunció el ceño y preguntó con cierta preocupación. No conocía todos los detalles ni había experimentado por sí misma el alcance real de aquello que afectaba a Extimum, pero no creía que fuera un asunto tan sencillo.
Además, los planes de contingencia que había leído en sus apuntes resultaban demasiado extremos para el caso de que él no lograra resolver el problema.
Extimum: "¿Tomármelo a la ligera? No. Le estoy dando la importancia que merece, pero... ¿acaso tengo otro camino? Quizá exista, pero por ahora debo actuar con lo que tengo, y lo que tengo es francamente poco. Aun así, todavía no es una situación para desesperarse".
"Las últimas semanas me hicieron comprender que apresurarme no necesariamente me traerá resultados. Así que iré con calma, paso a paso y, si lo peor llega a ocurrir... bueno, ya veremos".
El tono de Extimum fue especialmente sereno mientras pronunciaba aquellas palabras, incluso para sus estándares habituales.
"Bien, aún es temprano. No hay necesidad de cargar con asuntos tan complicados cuando el día apenas comienza. ¿No preferirías dormir un poco más?".
Bloom: "¿Y esperas que pueda dormir tranquilamente después de todo eso? Incluso si intentara no preocuparme, sería difícil dejar de pensar en ello".
Extimum: "Entonces salgamos un rato. Aún quedan algunas horas antes del desayuno y de las clases. Podemos... no sé, deambular un poco por ahí o quizá encontremos a alguien despierto".
Bloom: "Bien, pero espérame un momento. Al menos necesito lavarme la cara".
Con eso dicho, Bloom salió volando directamente hacia el baño.
Era una suerte que estuvieran en un mundo mágico, porque cuando regresó resultó evidente que había hecho mucho más que simplemente lavarse la cara.
Había cambiado de atuendo, peinado su cabello y, dados algunos detalles que no mencionaremos, era bastante evidente que, además de lavarse la cara, también había aprovechado para darse un baño rápido y realizar algunos otros retoques.
Aunque todo aquello no sorprendió a Extimum.
Bloom cuidaba mucho de su apariencia la mayor parte del tiempo y solo se permitía relajarse un poco cuando estaba con él.
Extimum: "Salgamos entonces".
Bloom no tardó en volar hasta aterrizar sobre el hombro de Extimum mientras ambos se dirigían hacia la salida.
Bloom: "¿Y qué haremos?".
Extimum: "No lo sé. Quizá simplemente caminar por ahí como otras veces, salir a volar o... sentarnos un rato en cualquier lugar".
Fuera de la habitación los recibió una silenciosa sala común.
A esa hora, el único signo audible de vida era el ocasional crepitar de la madera consumiéndose en la chimenea.
Todavía era temprano y la iluminación de la sala permanecía tenue. Solo el espacio alrededor de la chimenea estaba débilmente iluminado por las llamas.
A pesar del ambiente silencioso, una figura permanecía sentada en el sofá junto al fuego.
La iluminación de la sala era tenue, pero aun así aquella persona sostenía entre las manos un grueso libro. Toda su atención parecía centrada en las páginas abiertas frente a ella; sin embargo, aunque su mirada permanecía fija sobre ellas, había algo que delataba que la profundidad de sus pensamientos no se encontraba realmente en la lectura.
El libro no era más que un medio para dejar que su mente divagara.
Ver a Luna despierta tan temprano no fue realmente una sorpresa. Aunque no siempre estaba levantada a esas horas, con el tiempo se había convertido en una escena relativamente frecuente.
Extimum lo pensó un momento y luego se acercó para sentarse junto a ella.
Su presencia no pareció sacar a Luna completamente de sus pensamientos, pero algunas pequeñas reacciones le hicieron saber a Extimum que ya era consciente de que estaba allí.
Aunque en un principio había planeado salir a caminar, al verla decidió quedarse un momento.
Últimamente, su relación con Luna se había vuelto muy cercana. En ocasiones, incluso sentía que era más estrecha que la que mantenía con Steve y los demás. Él mismo se había sorprendido actuando con cierta naturalidad e intimidad junto a ella, como cuando, durante el partido de quidditch de Harry, Luna le pidió que apostara por el resultado y él aceptó sin pensarlo.
No estaba demasiado seguro de cómo se habían acercado tanto en tan poco tiempo.
¿Quizá simplemente era una cuestión de compatibilidad entre sus personalidades?
Resultaba curioso, porque su primer encuentro había sido poco más que una casualidad y la integración de Luna al grupo se produjo sin demasiada planificación.
Y ahora...
Casi parecía como si hubiera adoptado a una hermana menor.
Era una sensación similar a la que había experimentado con Mei.
Al principio, su relación había sido distante y bastante breve. Además, Mei era una persona de pocas palabras, pero precisamente en aquellos silencios compartidos ambos terminaron acostumbrándose el uno al otro, haciendo que su cercanía creciera poco a poco.
No era exactamente una amistad común.
Más bien, era una relación bastante extraña en sí misma y contraria a la forma habitual en que las personas solían relacionarse.
Pero, precisamente por eso, también era especial.
Con Luna, sin embargo, las cosas habían avanzado mucho más deprisa gracias a la personalidad abierta que ella poseía.
Los tres permanecieron allí sentados durante unos minutos, limitándose a disfrutar del ambiente.
Era realmente pacífico.
Sin embargo, la personalidad de Bloom era mucho más activa y enérgica, por lo que no era capaz de disfrutar del silencio durante demasiado tiempo. No mucho después, terminó distrayéndose mientras jugaba con el fuego de la chimenea.
No todo el mundo era capaz de sumergirse en el silencio con tanta naturalidad ni permanecer en él durante mucho tiempo. Era algo que requería cierto estado mental.
Aun así, aquella calma no duró demasiado.
Fue interrumpida por una pregunta tan repentina como inesperada.
Luna: "¿Cuántos Ashwinder crees que podrían salir de todas las llamas de Hogwarts?".
Extimum: "Mmm... No he estado en todos los lugares del castillo, pero probablemente serían más de diez mil. Por otro lado, no creo que llegue a aparecer ninguno aquí. Las chimeneas principales de cada sala siempre se apagan cuando ya no queda nadie y los elfos domésticos también apagan las antorchas del castillo a determinadas horas, así que no se cumplirían las condiciones necesarias".
"¿Por qué? ¿Quieres ver el castillo en llamas?".
Extimum no se sorprendió por aquella pregunta aparentemente inconexa.
Con el tiempo había llegado a comprender, aunque solo fuera de manera superficial, la forma en que funcionaban los pensamientos de Luna.
Luna: "No, no. Es solo que nunca he tenido la oportunidad de ver uno por mí misma. Solo he visto los huevos congelados en el laboratorio de Pociones".
Extimum: "Bueno, tampoco son particularmente sorprendentes ni muy diferentes de cómo los describen en los libros. Aunque, si realmente quieres ver uno, vi uno disecado en una tienda del callejón Knockturn. Si alguna vez tienes la oportunidad, quizá puedas ir a verlo. Es casi una atracción del lugar. Aunque no me fijé en el nombre de la tienda donde lo exhibían".
Luna: "¿De verdad? Pero ¿no desaparecen de forma natural al cabo de una hora? ¿Cómo podrían conservarlo? ¿Estás seguro de que era real? Creo que mi padre mencionó una vez que por esa zona venden muchas cosas falsas".
Extimum: "La verdad es que no lo comprobé; solo lo vi de pasada. Pero en ese momento había una gran multitud observándolo con las mismas dudas, así que creo que era auténtico. Además, incluso si fuera falso, consiguieron recrear perfectamente cómo se vería uno, así que igualmente vale la pena ir a verlo".
Luna: "¿Cómo lo sabes? ¿Has visto uno vivo antes?".
Extimum: "Sí. De hecho, fue una gran casualidad y terminó armando todo un revuelo. Su aspecto era exactamente igual al que describen los libros. Lo único que la diferenciaba de una serpiente común, además del rastro de ceniza que deja al moverse, era una tenue aura rojiza y el aumento de temperatura cuando estaba cerca. Aun así, si no estabas realmente próximo a ella, era difícil percibir cualquiera de las dos cosas".
Luna: "Tuviste mucha suerte de poder verla".
Extimum: "Sí... aunque no sé si el dueño de aquella posada habría pensado lo mismo...".
Murmuró inconscientemente al recordar lo ocurrido aquel día.
Bloom: '¿Hmm? Eso suena interesante. ¿Por qué no me lo cuentas?'.
Luna: "¿Oh? ¿Ocurrió algo divertido? ¿No es solo un Ashwinder?".
El comentario de Extimum terminó por captar toda la atención de Luna, quien cerró el libro y lo dejó sobre el sofá para concentrarse por completo en él.
Extimum: "Está bien. Ocurrió el año pasado, durante un viaje a Francia".
"El viaje no fue muy largo, pero aproveché para visitar varios lugares turísticos, tanto mágicos como no mágicos. Fue mientras me dirigía a uno de esos lugares, en la zona mágica, que me detuve en una posada para almorzar. El lugar estaba bastante lleno y hacía bastante frío en esa época del año".
"Afortunadamente iba solo, así que no fue difícil encontrar un sitio donde sentarme y pedir la comida. Mientras esperaba, me distraje observando a mi alrededor y, en algún momento, me di cuenta de que las llamas de la chimenea se movían de forma extraña. Al principio pensé que algún mago aburrido estaba jugando con el fuego".
"Sin embargo, poco después vi cómo las llamas se calmaban de repente y comenzaban a converger en una forma física. Al principio era algo difuso, pero en cuestión de segundos adquirió cada vez más consistencia, hasta que una serpiente verde de ojos rojos, completamente realista, cobró vida y salió deslizándose silenciosamente de entre las brasas".
"La chimenea no estaba muy lejos de algunas mesas, así que la serpiente tardó muy poco en llegar a una de ellas. Para cuando los demás se dieron cuenta de que era una Ashwinder, ya había incendiado la mesa. La verdad, la primera vez que la vi fue una sorpresa para mí. Sin duda era una criatura digna de contemplar".
"Después de comprender de qué se trataba, no le di demasiada importancia. Después de todo, estaba en una posada llena de magos... o eso creía. Pero, de alguna manera, la "Primero fue una mesa y, en algún momento, ya eran tres. Los magos más cercanos no sabían cómo apagar el fuego de forma eficaz mientras la Ashwinder no dejaba de reavivarlo e intensificarlo a su paso. Alguien intentó sacarla directamente del lugar, pero tropezó a mitad de camino y la Ashwinder terminó cayendo al otro lado de la posada, consiguiendo únicamente enfurecerla y hacer que incendiara con más intensidad todo lo que encontraba a su alrededor".
"El dueño de la posada parecía estar ocupado en la bodega en ese momento y salió después de escuchar la conmoción, solo para encontrarse con que su establecimiento estaba a punto de incendiarse. Eliminó directamente a la Ashwinder y apagó todo el fuego. Así terminó todo".
Luna: "¿Qué? ¿Con tantos magos allí y ninguno hizo nada?".
Bloom: 'Es cierto. Las Ashwinder no son difíciles de someter. La otra vez lo leí en uno de los libros de tu biblioteca. Solo están clasificadas con peligrosidad xXx'.
Ese ciertamente no era un nivel muy amenazante considerando el sistema de niveles de peligrosidad de la comunidad mágica.
Era algo asi:
X: aburridas.XX: inofensivas.XXX: manejables por magos competentes.XXXX: peligrosas; solo magos expertos o con conocimientos especializados deberían enfrentarlas.XXXXX: extremadamente peligrosas; se recomienda la máxima precaución.
Por supuesto, esta clasificación seguía siendo bastante general, considerando la enorme diferencia que podía existir entre un mago y otro, así como lo subjetivo que resultaban términos como "mago competente" o "mago experto". A eso se sumaba que se trataba de criaturas vivas, por lo que existían innumerables variables capaces de alterar el peligro real que representaban.
En cuanto a si existían categorías superiores, sí las había, pero en la época actual no existía ninguna criatura que justificara utilizarlas, por lo que no eran más que una clasificación técnica reservada para ciertas especies extintas.
Extimum: "Lo sería, pero la situación no era tan simple. Estoy seguro de que había muchos magos capaces en aquel momento, pero todos permanecieron cómodamente sentados observando el espectáculo".
"Más tarde me enteré de que el posadero no era precisamente apreciado por los lugareños y, además, era bastante descuidado con el mantenimiento del establecimiento. Nunca se molestó en prevenir que naciera un Ashwinder, así que, al final, aunque fue una víctima del incidente, el Ministerio francés terminó multándolo por negligencia".
"Aunque tuvo algo de suerte. En medio de todo el revuelo, la serpiente alcanzó a dejar un huevo entre las cenizas, así que supongo que pudo venderlo para reducir los gastos de reconstrucción. Bueno... eso si consiguió reabrir la posada. La verdad, no sé qué ocurrió después de aquel incidente".
Luna: "Vaya, fue una experiencia muy interesante. Yo normalmente no veo cosas tan sorprendentes, salvo cuando ayudo a mi papá con algunas de sus investigaciones. Aunque no siempre encontramos lo que está buscando, casi siempre terminamos viendo algo interesante durante el camino".
Extimum: "Supongo que esas experiencias se vuelven más interesantes cuando puedes compartirlas con alguien... Pero, cambiando de tema... ¿estás durmiendo bien?".
Luna: "¿Hmm? Bueno... en realidad depende. Algunas veces me despierto bastante cansada. Creo que es porque quizá me paso toda la noche caminando, aunque es difícil saberlo. He empezado a dejar algunas pistas para descubrir cuándo salgo sonámbula de la habitación y así confirmar si realmente ocurrió".
"No hay un patrón claro y tampoco sucede muy a menudo. Otras veces ocurre justo lo contrario: puedo dormir bastante, pero me despierto muy temprano y ya no consigo volver a dormirme. Así que, en lugar de quedarme acostada, salgo a caminar o me siento a leer".
Extimum: "¿Has intentado tomar pociones para dormir?".
Luna: "Sí, pero los efectos no son muy buenos. Además, tomarlas con demasiada frecuencia tampoco es bueno, así que solo lo hago algunas veces".
Extimum: "¿Quizá hay algo que te preocupe?".
Luna: "No. También me ocurría cuando estaba en casa. Mi padre ya me lo había mencionado; sin embargo, allí solía pasar con menor frecuencia. Aunque...".
Luna dudó un poco antes de continuar.
Extimum: "¿Qué ocurre?".
Luna: "Bueno, después de aquella vez que me encontraste sonámbula y me llevaste de regreso a la habitación, dormí muy bien durante los días siguientes y no volví a salir sonámbula".
"Al principio pensé que podía haber tenido algo que ver con aquella extraña sensación que tuve, pero cuando me dijiste que no había tal cosa y que probablemente solo lo había imaginado, terminé descartándolo".
Bloom: 'Vaya, ¿tenías esa clase de habilidad? Quizá por eso siempre duermo tan bien cuando estoy contigo'.
Extimum no respondió a Bloom ni comentó de inmediato las palabras de Luna, aunque, internamente, él también se sorprendió por aquella posibilidad.
No tenía idea de si realmente poseía una capacidad semejante.
Extimum: "¿Por qué pensaste que esa extraña sensación tenía algo que ver? ¿No podría haber sido solo una coincidencia?".
Luna: "Yo también me lo pregunto... No sé realmente por qué creí que estaban relacionados; simplemente lo sentí. *Suspiro*. Pero supongo que quizá solo estaba demasiado emocionada con la idea de que algo realmente pudiera ayudarme".
"Pero está bien. Ya estoy acostumbrada y realmente no me molesta tanto. A veces incluso olvido que soy sonámbula y, dado que probablemente solo fue mi imaginación, no debería darle demasiadas vueltas".
Extimum: "Sí...".
Después de eso no volvieron a hablar y simplemente regresaron a la tranquilidad de antes. Luna abrió de nuevo su libro para continuar leyendo, mientras Extimum permanecía pensando en el tema.
Naturalmente, le gustaría ayudar a Luna, pero primero tenía que confirmar si realmente tenía esa capacidad y, de ser así, ¿había sido su mordida?... ¿O tenía algo que ver con su pelaje?
Pero, incluso dejando esas preguntas de lado, ¿cómo debería tratar con ello?
Si fuera su pelaje, estaría bien; podría intentar crear algún amuleto con él. Pero ¿y si hubiera sido la mordida...? No podía simplemente ir a morderla todas las noches, ¿verdad?
Esa última posibilidad, en particular, resultaba bastante...
¡Ridícula!
Extimum: 'Ah, qué tonterías estoy pensando. Eso no es lo importante'.
No pudo evitar quejarse para sus adentros al sentir una vez más cómo la influencia desconocida torcía sus pensamientos de aquella manera.
Bloom: '¿Pasa algo?'.
Aunque Bloom no podía escuchar los pensamientos internos de Extimum, ya que él no había decidido compartirlos, sí pudo percibir el repentino sentimiento de molestia que lo invadió.
Extimum: 'No es nada, solo divagaciones sin sentido'.
Bloom: 'Mmm, mientras estés bien. Por cierto, ¿qué piensas sobre lo que dijo Luna? Vas a ayudarla, ¿verdad?'.
Extimum: 'Por supuesto. Mientras esté a mi alcance, no hay razón para no ayudarla'.
Extimum: "Saldré a caminar un rato, nos vemos luego, Luna".
No encontrando nada más que hacer allí sentado, Extimum se levantó del sofá y se dirigió hacia la salida de la sala común.
Luna: "Oh, está bien... No, espera, mejor iré contigo. El libro no está tan interesante".
Luna respondió con cierta languidez, pero enseguida cambió de opinión mientras cerraba el libro y lo guardaba en su bolsa mágica para seguir rápidamente a Extimum.
--Pov Luna--
Después de guardar el libro en mi bolsa, corrí un poco para alcanzar a Extimum, que me esperaba en la puerta de la sala común. Cuando llegué hasta él, sujeté su bata por reflejo mientras bajábamos las escaleras de la torre.
Me gusta pasar tiempo con Extimum. Siempre me transmite una sensación de calma cuando estoy cerca de él.
También me gusta mirar sus ojos. He notado que parecen tener un ligero efecto hipnótico, o al menos eso creo, porque Hermione siempre se queda observándolos cuando sus miradas se cruzan, aunque a mí nunca me han hipnotizado. Aun así, me gusta su color y la forma que tienen.
Su mirada siempre es tan serena, pero cuando esos ojos se posan sobre mí, generan una inexplicable sensación cálida en mi corazón.
En esos serenos ojos púrpuras no hay olas, pero... ¿por qué siento como si realmente hubiera algo más?
Siempre tengo la sensación de que su mirada observa algo más en mí, algo que solo él puede ver, y que aquello que encuentra hace que, inconscientemente, me transmita cierta calidez y cuidado.
Me gusta esa sensación.
A veces es difícil comprenderlo, pero cuanto más tiempo pasas con él, un poco más fácil se vuelve. Además, Bloom a veces me enseña a entenderlo mejor.
Pensando en ello, no sé cómo realmente lo hace, pero Bloom es muy especial. He visto hadas antes, pero no se comparan en absoluto con ella.
Es mucho más inteligente de lo que deja ver y puede entendernos perfectamente. Sin embargo, no sé por qué los demás no lo notan. Incluso la han visto escribir; si puede escribir, ¿no debería poder hablar también?
Mmm, creo que simplemente no le han prestado la suficiente atención. Pero también pienso que, si Bloom realmente puede hacerlo, debe tener sus razones para no hacerlo. De cualquier forma, la quiero como mi amiga.
Aunque no ha pasado mucho tiempo desde que conocí tanto a ella como a Extimum, nos hemos vuelto muy cercanos en ese poco tiempo.
Todavía se siente un poco irreal ese momento.
Cuando llegué a Hogwarts esperaba poder hacer amigos. No tenía muchos en casa porque vivíamos en un lugar bastante apartado y, además de mi padre y algunas criaturas mágicas, la mayor parte del tiempo no tenía mucha compañía. Aunque, de vez en cuando, algunos invitados venían con sus hijos y podía jugar con ellos o conocer gente durante los viajes que hacía con mi padre.
Aparte de esas ocasiones, no me relacionaba con nadie más. Sin embargo, la realidad me golpeó rápidamente: no era tan fácil hacer amigos.
Al principio todos estaban muy entusiasmados con la idea de conocerme, pero cuando empecé a hablar de las cosas que me gustan y de las teorías de mi padre, por alguna razón comenzaron a alejarse. Algunos incluso se burlaban de mí, diciendo que todo aquello no eran más que mentiras y cuentos.
Realmente no me importaba que dijeran esas cosas. Supuse que cada quien cree en cosas diferentes y que era normal que les resultara difícil aceptar las creencias de otros. Sin embargo, con el paso del tiempo no se detuvieron; por el contrario, se volvieron un poco más agresivos en su trato y terminaron por aislarme.
Había algunos que no tenían problema en sentarse conmigo durante las clases, pero tampoco hablaban demasiado conmigo.
Así que pasaba mi tiempo leyendo libros, paseando por el castillo o simplemente perdida en mis pensamientos.
Eso fue, al menos, hasta el día en que conocí a Extimum.
-- FlashBack --
Era un día como cualquier otro. Estaba sentada desayunando cuando sentí que los estudiantes a mi alrededor se quedaban en silencio y dirigían la mirada hacia un mismo lugar.
Sentí curiosidad, así que miré hacia quien había llamado la atención de todos.
Sentado frente a mí había un niño un poco mayor que yo. Tenía una apariencia muy particular: su cabello era blanco platino, con algunas mechas moradas, y sus ojos púrpuras tenían un aire depredador.
Por su uniforme supe que también era de Ravenclaw, pero debía de ser de un curso superior, ya que no recordaba haberlo visto entre los estudiantes que ingresaron conmigo ni en ninguna de mis clases antes.
Extimum: "Hola".
El saludo iba dirigido hacia mí, pero al principio pensé que tal vez le hablaba a otra persona. No lo conocía y no creía que hubiera nada especial en mí como para que hubiera venido específicamente a verme. Sin embargo, cuando miré a mi alrededor, me di cuenta de que los demás estaban sentados bastante lejos y que solo podía estar hablándome a mí.
"Hola. Tienes unos ojos muy curiosos".
Así que respondí a su saludo y comenté lo primero que llamó mi atención. Realmente tenía unos ojos únicos.
Extimum: "Gracias. Soy Extimum Izorim. ¿Tú eres...?".
"Soy Luna Lovegood".
Extimum: "¿Quieres venir a sentarte con nosotros?".
Al principio me sorprendió un poco que quisiera que fuera con él, pero no tenía ninguna razón para negarme, así que acepté.
"Claro, me encantaría".
-- Fin FlashBack --
Luego de eso conocí a Steve, Trudor, Mitchell, Padma y a Bloom. Fueron muy buenos conmigo y, aunque quizá no me entendían del todo, nunca me juzgaron por ello, haciendo que por fin dejara de estar sola.
Después de ese día, incluso si en las clases no hablaba con nadie, ya no estaba verdaderamente sola. Además, los demás dejaron de aislarme, burlarse de mí o tratarme mal. Incluso creo que algunos, en realidad, querían acercarse a mí.
Fue como si, a partir del momento en que decidí aceptar la propuesta de Extimum y seguirlo, todo hubiera cambiado.
Quizá por eso él es alguien muy especial para mí.
Últimamente he sentido que parece preocupado y un poco tenso por algo. Sin embargo, cuando les pregunto a los demás, ellos no parecen notar nada y solo dicen que Extimum está como siempre: "sereno e imperturbable, más allá de sus excentricidades", lo que me hace preguntarme si tal vez solo estoy siendo demasiado sensible.
Incluso Padma no parece sentir que haya nada extraño en él. Pero, en algunas ocasiones, no puedo evitar tener ese presentimiento.
¿Quizá debería preguntarle a Bloom?
Realmente me gustaría poder ayudarlo, así como él me ayudó a mí.
--Fin Pov--
.
.-.
"¡Alto ahí, no corras!".
Un fuerte grito resonó en los alrededores del castillo, mientras el sonido de unos pasos acelerados se extendía por los terrenos.
Neville hacía todo lo posible por correr tan rápido como sus piernas se lo permitían, procurando no tropezar en el camino.
Honestamente, no sabía cómo había terminado en esa situación.
Ya era raro que se hubiera quedado solo, cuando nadie se atrevía a deambular por el castillo sin compañía en aquellos tiempos de incertidumbre. Y, sin embargo, para su mala suerte, de todas las personas con las que pudo haber coincidido para dirigirse a las zonas centrales del castillo...
Tenía que ser Pansy Parkinson.
Pansy: "¡Longbottom, te digo que te detengas! Si no lo haces, te juro que sufrirás más".
Al escuchar sus palabras, Neville solo pudo esforzarse por acelerar aún más.
Neville: 'Ni por Merlín voy a detenerme. ¿Acaso cree que soy tonto? ¿Cree que no puedo entender el "más" en sus palabras? Solo me golpeará. Suspiro. Me había esforzado tanto por no tener que quedarme solo con ella durante lo que quedaba del primer año, después de lo ocurrido y de cómo empezaron las cosas este año... Supongo que no siempre se puede tener tanta suerte'.
Pansy: "*Jadear* E-escucha, realmente no voy a hacerte nada. *Jadear*. Solo detente, solo quiero hablar contigo".
La voz de Pansy se oía ligeramente entrecortada mientras jadeaba por la falta de aire. Realmente no esperaba que Neville pudiera correr tan rápido durante tanto tiempo sin cansarse.
Neville: "S-si quieres decir algo, solo dilo desde la distancia. No tienes por qué acercarte".
Neville también comenzaba a sentirse cansado de tanto correr, pero estaba mucho mejor que Pansy. De alguna manera, su condición física había mejorado después de tanto intentar huir. Bueno, eso y que había negociado con Extimum para que le vendiera una poción que mejoraba ligeramente las funciones básicas del cuerpo. Quizá por eso podía respirar mucho mejor y no se sentía tan agotado.
En definitiva, soportar la sensación de un frío escalofriante durante todo un día mientras la poción hacía efecto y le proporcionaba una mejora inmediata había valido la pena.
Por otro lado, al fin entendía por qué Steve le había dedicado una mirada de lástima cuando Extimum mencionó que era una poción mejorada en fase experimental y se la vendió a mitad de precio.
Pero no se arrepentía.
No pudo evitar estremecerse al recordar aquella sensación de frío, pero no desaceleró sus pasos y siguió corriendo.
En realidad, podría haber entrado al castillo mucho antes y no tener que correr tanto, pero Pansy había conseguido bloquearle el acceso por esa puerta y solo pudo rodear el exterior del castillo hasta la siguiente entrada. Esa era la razón por la que habían recorrido tanta distancia.
Pansy: "E-escucha, yo... yo realmente tengo algo importante que decirte. Lloriqueo. No... no sabes realmente c-cuánto esfuerzo tuve que hacer para tener la oportunidad de que estuviéramos solos, dado que siempre huyes de mí. Lloriqueo".
Neville abrió los ojos de par en par mientras giraba la cabeza para mirar detrás de él e, inconscientemente, reducía la velocidad.
Neville: '¿Está... está llorando?'.
Mirándola cuidadosamente, Neville realmente no podía creerlo. ¿La orgullosa y arrogante Pansy Parkinson, quien siempre se burlaba de él y lo desdeñaba, estaba llorando? Y... ¿por él?
Al verla así, Neville casi sintió pena por ella y estuvo a punto de acercarse para consolarla. Sin embargo, ¿cómo podía confiar en ella? Conociéndola, ¿y si en realidad solo era otra forma de engañarlo y, una vez que se acercara, atraparlo? Realmente no estaba seguro.
Viéndola allí, llorando y habiéndose detenido por completo, sintió que quizá debía intentar acercarse.
Pero, al final, su instinto de supervivencia y el miedo a que todo fuera una trampa fueron más fuertes. Después de dedicarle una última mirada, Neville no dudó y salió corriendo hacia la entrada del castillo, que estaba a pocos metros.
Mientras tanto, Pansy solo se quedó allí, limpiándose las lágrimas del rostro y observando impotente la figura de Neville desaparecer tras cruzar la entrada del castillo.
Pansy: "I-Idiota".
Sintiéndose triste y cansada, Pansy se sentó sobre el césped y enterró el rostro entre las rodillas.
'¿Acaso no sabe que, cuando una mujer llora, el hombre debe ir a consolarla?'.
Pansy realmente se había esforzado mucho por conseguir aquella oportunidad.
Básicamente, había tenido que recurrir tanto a métodos amables como coercitivos para convencer o amenazar a todos los estudiantes que normalmente esperaban a Neville después de clase, con tal de que regresaran antes al castillo sin él.
Después, tuvo que correr desde el lugar donde había terminado su propia clase, casi al otro extremo del castillo, solo para llegar justo cuando Neville salía de Herbología.
Era una suerte que Neville siempre se tomara un tiempo extra en los invernaderos para observar las plantas. De otra forma, habría sido muy difícil alcanzarlo precisamente cuando salía de allí.
Por otro lado, tampoco podía intentarlo durante una clase compartida entre Gryffindor y Slytherin, porque Neville no bajaría la guardia tan fácilmente y se marcharía de inmediato.
Crabbe: "¿Eh...? ¿Pansy? ¿Estás bien? ¿Qué haces ahí sentada en el suelo? ¿No vas a entrar al castillo?".
Pansy: "¡Cállate! ¡Idiota! No es asunto tuyo lo que estoy haciendo".
Al escuchar la voz de alguien más, Pansy salió de su estado de abatimiento y le gritó a Crabbe, desahogando parte de su frustración, antes de salir corriendo hacia el castillo.
Crabbe se sorprendió por aquella respuesta tan agresiva.
Había estado ayudando a la profesora McGonagall a transportar unos materiales que ella le había pedido y, al terminar, vio a Pansy sentada en el suelo junto a la entrada del castillo, así que simplemente quiso preguntarle si le ocurría algo.
No esperaba terminar siendo insultado.
Crabbe: "Huh… Podrías simplemente no haber respondido... *suspiro*. Mejor no me preocupo por ella".
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